domingo, 8 de abril de 2012

Quizá la mayor capacidad que posee nuestra mente es la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.
La 1ª es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño.
La 2ª es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas como para curarse, o para curarse deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos y no hay curación posible. El dicho de que "El tiempo lo cura todo es falso". El tiempo cura la mayoría de las heridas, el resto estas escondidas detrás de esa puerta, el olvido.
La 3ª es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor la mente tiene que huir de esa realidad. 
La última puerta es la de la muerte. El último recurso. Después de morir nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado.

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